viernes, 24 de agosto de 2007

Mujer de otro tiempo

— Aún tengo la foto del día que me casé con Salvador. Murió hace quince años y no hay día que me acuerde de él. En la cómoda también tengo las fotos de la boda de la nena. Las de las bodas del nen también las tengo, pero guardadas. Si un día la pequeña me las pide se las daré, que tiene derecho a tener las fotos… pero a él, al nen, que le vas a decir: tiene 52 años, es su vida y que haga lo que quiera.

— …

— Las fotos de la boda del nen las tengo guardadas en el cajón de la cómoda, no se han movido mucho en todo este tiempo y has pasado de estar encima a estar dentro del primer cajón. ¿Qué va a hacer una mujer como yo con tantos recuerdos?

— …

— Que Salvador un tuvo que pasar por lo de las separaciones… Que no hay día que me acuerde de Salvador y ahora que pienso que el nen acaba de cumplir 52 años, la edad que tenía Salvador cuando murió y le miro sin parar a ver si le pasa algo, si le duele algo… y sólo oír un “ay!” que yo ya sufro y nadie sabe cómo.

— Esto ya lo tienen las madres.

— Sí, claro, pero sólo las madres sufridoras, que me paso el día sufriendo. Si a los pequeños les pasara algo… pero yo estaría callada, al lado de la nena que es su madre y que me imagino cómo sufre.

— ¿Qué son estos petardos?

— Es la fiesta mayor de Sitges, que ha empezado hoy y hay el castillo de fuegos artificiales.

— Mi madre murió el día de la Fiesta Mayor de Sitges, siempre me acuerdo de estas cosas ¿sabes?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si, puede ser que tengas razón, puede ser que este sentimiento, esta concepción, sea propia de un tiempo cargado de valores y necesidades diferentes a las de hoy día.

Pero quien sabe. ¿Quien podría negar o afirmar que tu vida a los cincuentaitantos, no se tornara plena de sentimientos similares?

No sabemos que no es asi, tu eres una mujer de otros tiempos.